Folk, country y blues atávico en Los Baldíos de Extremadura

Con el objetivo de promover una agenda cultural diversa en localidades rurales y de contribuir al desarrollo cultural de las mismas, Colectivo Transverso organizó el pasado 8 de febrero en Nuevo Balanus (bar-restaurante de Alburquerque, Badajoz), un concierto acústico del músico californiano Grant Skoglund.


GRANT SKOGLUND

Nacido en California (Yorba Linda, EEUU), en el año 1986. Se trasladó a España en 2014, afincándose en Huéscar (Granada), localidad que hoy en día considera su pueblo adoptivo. Fue allí donde entró en contacto por primera vez con la cultura española, mostrando especial interés por las prácticas musicales y folklóricas del Altiplano de Granada. Mientras disfrutaba de las jotas y de los fandanguillos de la zona, trató de mostrar su agradecimiento tocando la música tradicional de su país: folk, blues y country. Desde entonces ha continuado dando conciertos en Granada y Cáceres, donde vive actualmente, con la intención de aportar algo por haber recibido tanto durante su estancia en estas tierras que son su hogar.


RUTA TURÍSTICA POR ALBURQUERQUE

«De bien nacido es ser agradecido» 

Gracias al público asistente, a Nuevo Balanus y a Grant Skoglund por hacerlo posible.

Regracias también a: TDA ComunicacionesBaylío – Magazine municipal; Revista Azagala, Radio Comarca de AlburquerqueOficina De Turismo De AlburquerqueAgenda Sinosecancela; Banana Vintage, Patricia Berinald, Suiz Nelumbo; Gels Caletrío y a todos los que apoyáis este proyecto 💕

Vídeo, poesía y té en El Lavadero

Un espacio donde el lenguaje audiovisual y el literario se retroalimentan.

El pasado viernes, 10 de enero, organizamos en el estudio fotográfico y espacio artístico El Lavadero, de Malpartida de Cáceres, una proyección de videopoemas con el fin de poner de manifiesto la diversidad de planteamientos desde los que experimentar la poesía. Creemos necesario y enriquecedor la relación y retroalimentación de los diferentes lenguajes artísticos. El objetivo de esta actividad no ha sido definir la videopoesía como género, ni delimitarla respecto a otras propuestas audiovisuales, sino propiciar la creación de espacios donde las diferentes disciplinas artísticas se comuniquen, transgrediendo sus límites. Esperamos volver a El Lavadero con nuevas propuestas muy pronto. Estad atentos a nuestras redes. 

Gracias

Agradecemos a Javier Romero y a Jesús Custodio por su generosidad y calidez humana; al público asistente por apoyar nuestro trabajo y tratarnos con respeto y cariño; a Jerónimo García Castela por echarnos un cable cuando más lo necesitábamos; a Cecilia Quijano por aportar el calor de sus exquisitos tés; a Gels Caletrío y a las poetas y videocreadoras Tari G.M., Jesús García Plata, Elena Bautista, Ana Belén Jara y Arancha Nogueira por participar en el encuentro. Gracias a todos de corazón. 

«violencia doméstica»

no domingo sempre hai un romper de sabas e nalgunhas estás ti e noutras eu soísima
lávoas todas xuntas até que se tinguen da cor máis fea
sempre é da cor máis fea
e remato por rompelas e facer sudarios tristes para as voces que me calo
e fregar
as mans tremendas e rupestres
eu quería ser labrega pero só son outra cousa
con esas mans de pintura costumista
de sufrir

Arancha Nogueira // autora de Andar descalza (2013), o único lugar onde ficar inmóbil (2018), spleen en catro tempos (2018), a comparsa (2019) // Ourense – Santiago de Compostela

aranchanogueira@gmail.com

«pacto»

Ahora somos hermanas ¿Por qué? porque en realidad ha sido así siempre, hasta que llegaron ellos y todos los volcanes del mundo erupcionaron contra nosotras.
Fue cuando pasamos de ser diosas fértiles, máximo exponente de la sabiduría de la naturaleza a ser el segundo sexo, el débil, sisi así nos llaman, aunque seamos el sexo que saca desde sus piernas a otro ser humano en partos donde a veces nos partimos.
Cuando pasamos a ser sus chachas, monjas, putas, sirvientas, las eternas cuidadoras de todos menos de nosotras mismas. Donde nos pagan menos por mismos trabajos, se censuran nuestros pezones, o se nos adoctrina para no desear ni acceder a puestos relevantes.
Donde se nos hace elegir entre lo personal y lo profesional, la mini falda o la decencia, la pasión o el amor, la economía o la descendencia, la depilación o la abominación, la sumisión o la muerte, se nos dicta que ellos nos matan y violan pero eh! Las peores machistas sois vosotras, que habláis mal unas de otras.
Así ven, dame la mano, apriétala fuerte que viene curvas y vendavales, y vamos a hacer un pacto, de sangre, de la que emanan mes a mes nuestras flores… esa sangre bendita que nunca ha matado a nadie. Y vamos a prometer algo que construya castillos imposibles de quebrar.
Que yo estoy cansada de sentirme amenazada por tu copa D, o por tus muslos sin cartucheras porque seas más joven más tersa delgada, más rubia, mas culona, más alta, mas… lo que sea. No quiero más esa guerra, que se la coman con patatas los que se enriquecen con ella, que a mi casi se me va la vida al luchar en trincheras, que ni existen, ni suman, ni liberan.
Vamos a no criticar jamás a otra mujer, y menos más, con insultos patriarcales, y menos más con esas mentiras inventadas por religiones escritas en papel de estraza.
Te propongo utilizar la empatía como arma suprema, el amor como revolución forzosa, te propongo abrazarnos y sonreír, brindar a las semejantes el beneficio de la duda. Sin prejuicios, sin juicios, sin más odio.
Vamos a construirlo juntas. ¿No te parece? Yo ya estoy lista, ¿te apuntas?

«Elena Bautista nació en Talayuela, Cáceres. Aunque allí duró poco y se fue a Madrid para estudiar el bachillerato de artes. Ha vivido en una decena de ciudades distintas, Madrid, Salamanca, Barcelona, Cáceres, etc. Se licenció en Bellas Artes en 2011 por la Universidad de Barcelona. Su obra acoge desde la poesía a la fotografía, el vídeo o sus curiosisimos «dibujos cuánticos», todo siempre desde un prisma introspectivo, orgánico, femenino-feminista y extremadamente sensible.» | Los mensajes de Clío

Libros publicados // Al Otro Lado (2016) y Criaturas Salvajes (2017) // @editorialcuatrohojas

«tal vez caos»

«La escena es blanca, infinita. Por todas partes, únicamente, hay una claridad implacable, la luz de un universo incandescente, el caos de una materia que aún carece de sentido y de nombre…»
(La historia más bella del mundo, Reeves ; Rosnay; Coppens; Simonnet, H. ; J. de ; Y. ; D.).


Supongo que esto era lo que necesitaba: Ver con una lupa las hebras de las hojas de los árboles. Sus ramas, inmensas, guardando tantos colores como les es posible, se despliegan hacia el cielo queriendo tocarlo, un poco como yo. Si, ese cielo enorme, infinito, ese que está revuelto en astros que son otros caos situados dentro de caos y caos que jamás podremos terminar de explicar (algunos sí).
Ese sabor de lo imposible, lo que convierte a esto en más apetecible aún, ese quilombo emocional que me representa, y nos representa: Embrollados, fluctuando entre nuestros deseos, emociones, pensamientos, sentimientos, y otra vez pensamientos, y un poco de todo lo que termine en «mientos». En eso nos entiendo como un lío inexplicable, lo que nos hace iguales y distintos a la vez.
Lo pequeño es también el universo sumido en forma y sustancia, en tiempo y espacio definido, en una flor, en un frasco reciclado, en una caricia entre dos seres que se encuentran por primera vez, en un tacto inconcluso entre esos nudillos que se rozan al unir dos manos.
Somos caos ¡Somos caos! no tenemos un orden más que este de ser un lío bárbaro. Soy eso, no me encuentro entre fórmulas, entre definiciones y conceptos. Pero si me veo reflejada en los cristales que me mienten sobre mi cuerpo, en la enmarañada melena cuando despierto, en mis idas y vueltas internas que son más «normales» de lo que a muchos nos gustaría pensar. Callamos, porque entonces el grito se pasea por los adentros, se pasea y se comenta en esas tripas que me enseñaron a escuchar.
Todo avanza, se mueve, se muere y revive, entonces ¿Qué tipo de «estabilidad» querés encontrar en mí? Los años luz también tocan mis entrañas y las trascienden, las superan a sottovoce, y allí me siento realmente yo.
Me pierdo, escribo sin orden ni sentido, me pierdo. Entonces me manifiesto en contra de lo que se suponía que yo tenía que parecer para ser.
Veo en esos colores de Júpiter, esas tormentas y franjas que siguen diferentes ritmos y sentidos, a mi propia sangre correr en un espacio común, pero libre. Veo en eso infinito lo apacible de la mañana, lo pequeño de un beso y lo simple de una hoja en blanco aceptando que también se duele, también se duele. Nos encontramos, cielo y tierra, en ese fabuloso estornudo estelar de canciones, raíces, viejas y recientes costumbres ¿Y qué mierda importa si es lo que siento? Estoy en esto, sumida en una claridad que es la del inicio, ese que apenas y podemos señalar en una línea de tiempo, pero perduro, pero perduro, pero perduro. 
Tal vez caos, imprecisa definición del ser en movimiento.

Música: Okay, Donc… L’histoire C’est · Tyufyakin Konstantin
Captura, edición, voz: Ana B. Jara. // Las imágenes fueron tomadas en diferentes viajes por pueblos de Extremadura, Barcelona, París, Lisboa. // Poema: Tal vez caos de Cataclysm (Jara, 2019) publicado por Editorial Cuatro Hojas de Extremadura.

Ana Belén es oriunda de Jujuy, Argentina (1990). Se licenció como Comunicadora Social en la Universidad Nacional de Córdoba (Arg) y estudió el Máster en guión, narrativa y creatividad audiovisual en Sevilla. Sigue escribiendo y doctorándose en España. Ha participado de diferentes antologías de poesía y relatos breves, pero este es su primer poemario en solitario, y forma parte de su experiencia viviendo y recorriendo Extremadura, donde combina la fotografía y la poesía con su afán por viajar y sobrellevar la nostalgia de vivir lejos de casa. (@editorialcuatrohojas)

jaraanabelen@gmail.com

La poesía es la respuesta

[RURAL] POETRY SLAM | Un juego como excusa para poner el foco en la poesía.

Seis poetas y dos artistas invitados se subieron anoche al escenario de la SoundClub, sin duda una de las mejores salas de Extremadura. Había nervios, había ilusión pero sobre todo, había talento a raudales. Los artistas y la organización fuimos arropados por el público atento y respetuoso de Navalmoral de la Mata, en una noche que superó con creces nuestras expectativas. Nos sentimos agradecidos, con ganas de seguir adelante y de volver con más y mejor.

La competición resultó una excusa para poner el foco en la creación literaria. Lo tenemos claro: la poesía en los bares viene para quedarse, para ocupar la calle, la rutina, la agenda de eventos; para formar parte del plan. Tu plan. El ‘poetry slam’ es un juego poético, no una competición deportiva. La cuestión no es quién gana, quién juzga, cuántos puntos o qué premio, sino por qué estamos ahí un viernes noche cualquiera, jóvenes, mayores, niños, gente diversa. La poesía sigue siendo para nosotros la respuesta.



artistas invitados
Alburquerque

«intergaláctica»

Ya no quiero despertar de este sueño
En el espacio sideral soy tan pequeño
Que nadie me puede alcanzar. Y nada me puede parar
Y en el fondo estamos solos
Surco veloz la gran inmensidad
Mi vida es una estrella fugaz
Y sabes que esto es algo pasajero
Que volveré a casa en un momento
A veces cuesta olvidar un mal sueño
Y el vacío estelar arde
Y en el fondo estamos solos
Surco veloz la gran inmensidad
Mi vida es una estrella fugaz
Y cruzo galaxias sin mirar atrás
Por si pierdo mi luz

‘This Town’ | KYGO – Cover by BENJI CÁRCELES
‘Intergaláctica’| BENJI CÁRCELES

Cáceres

«días de fútbol»

¡Que te jodan, racista de mierda! ¿De qué coño vas puto ignorante?
En el partido contra tu intolerancia, yo entro con los tacos por delante…
Formado en la cantera de fachas, fui entrenado para jugar de medio centro y por la derecha.
Pero mi imaginación cambió de banda en juveniles y hoy liberada,
desborda mejor por la izquierda a pierna cambiada.
Sé que me falta destreza en los pies,
y que tampoco voy bien de cabeza.
En este deporte soy más de lucha que de clase
y puede que me falte gol,
pero tengo un pase…
A todos los cracks de los que he sido fan
he imitado,
aunque yo de Zidane
solo tenga el peinado…
Ahora que mi vida afronta los últimos minutos de su primera parte,
que tengo el dominio del cuero,
al miedo encerrado en su área
y a la inseguridad en fuera de juego,
no quiero que llegue el descanso.
Cuando empiece el segundo tiempo no sé si mi defensa estará preparada
para ver esos huecos vacíos que irán quedando en las gradas.
Puede que se me vaya la bola
viendo desiertos aquellos estadios que antes hacían la ola.
El futuro es una pelota llovida del cielo que nadie controla.
El presente, un balón dividido que todos luchamos.
El pasado, esa esfera que solo rescatan tus manos cuando ya está fuera.
Si piensan, de veras, que la vida es solo un deporte de falos
nuestros intentos por la igualdad siguen dando en el palo
y si tu equipo viste de morado, sufrirás los pitos.
Yo daría lo que fuera para hacerte sentir que cada cancha que pisas es tu Bombonera,
que en este coliseo se oyera cantar la canción You`ll never walk alone, compañera.
Somos jugadores a los que el dinero hace presos con sus garras.
Parecemos muñecos de futbolín encadenados a su barra.
Pero a los clubs poderosos que quieran manejarnos con sus mandos,
cuando vengan a manipularnos, primero tendrán que agarrarnos el mango.
Querrán comprar tu voluntad a cambio de su diversión
como si la dignidad tuviera cláusulas de rescisión.
Si la hinchada orientara al poder sus protestas,
Los bancos solo desahuciarían las casas de apuestas.
No entiendo a quien juega a achicar los espacios,
a limitar el número de extranjeros que caben en su equipo,
a quienes vestidos de jueces de línea alzan sus banderas
y sacan tarjetas rojas a todos aquellos que vienen de fuera.
Yo admiro los tantos de quien abandona obligado el club de su vida por causas nobles,
porque los goles fuera de casa valen el doble.
Y aquí el marcador no refleja justicia pues en esta liga,
la escasez de de oportunidades se paga y la falta de posesión se castiga.
Pero, ya ves, que el balón del planeta sigue girando ajeno a quien quiere ponerlo a sus pies.
Y yo ya solo espero
que las lesiones respeten mi carrera,
sentar en el banquillo al ego,
ver en la Tierra un terreno de juego,
firmar un empate con el rival que veo en el espejo,
llegar a la prórroga fresco,
y gozar del descuento;
que Dios tarde en señalar la pena máxima
y cuando tenga delante a Cervero ajustando sus guantes,
amagar mi disparo con una paradinha y dejarlo en el suelo.
Niña, yo solo muero:
por superar tu barrera, besar tu escudo, lucir tus colores, ponerme las botas contigo, empaparme en el chorro de tus aspersores, deslizarme en tu césped, jugar con mi lengua de carrilera subiendo y bajando hasta poner en pie el bello en la cávea de tu piel.
Por ti dejé de consultar mis dudas en el VAR.
Pués cuando noto el contacto de tu pecho contra mi espalda,
no necesito ningún árbitro para saber que me haces falta…

‘Días de fútbol’| YUSUFF ALKÁNTARA

«eco»

Cuando el silencio gana espacio las palabras se hacen hueco.
Eco, eco, eco…
He cosechado calabazas en el huerto donde quise llevarte.
Arte, arte, arte…
Arte es el brote verde que nace del compost de mi desconsuelo.
Suelo, suelo, suelo…
Suelo construir mis sueños sin leer las instrucciones del manual.
Al, al, al…
Al despertar, Penélope descose otra vez el manto de mis estrellas.
Ellas, ellas, ellas…
Ellas abrigan los anhelos de mis naves.
Aves, aves, aves…
Aves con plumas de metal y garras de goma amplían los horizontes de mi mundo.
Hundo, hundo, hundo…
Hundo mis raíces en el cielo con cada pérdida de un ser querido.
Herido, herido, herido…
Herido de muerte, mi cuerpo es solo un billete de vida.
Ida, ida, ida…
Ida y vuelta es el periplo del espíritu en busca de calma.
Alma, alma, alma…
Alma pierde en las nubes del deseo su coordenada.
Nada, nada, nada…
Nada crece en este valle si el amor no fluye.
Huye, huye, huye…
Huye de la soledad el corazón buscando en otro fugitivo amparo.
Paro, paro, paro…
Paro en mitad del camino si tú te detienes.
Tienes, tienes, tienes…
Tienes los ojos del color de la dehesa.
Esa, esa, esa…
Esa es razón de sobra para declarar la guerra a Esparta.
Harta, harta, harta…
Harta de injusticia, el peso de tu lucha contrapesa su balanza.
Lanza, lanza, lanza…
Lanza al poder las piedras con las que tropieza.
Pieza, pieza, pieza…
Pieza que no encaja en este puzle diseñado para dividirnos.
Irnos, irnos, irnos…
Irnos a buscar trabajo deja sueños plantados en los surcos de Extremadura.
Dura, dura, dura…
Dura el caciquismo más que la paciencia de este vasallo.
Hallo, hallo, hallo…
Hallo belleza en quien explora sentimientos más allá de sus propios páramos.
Aramos, aramos, aramos…
Aramos la tierra con la misma furia con la que luchamos.
Amos, amos, amos…
Amos de la Tierra nos creemos.
Hemos, hemos, hemos…
Hemos pintado de negro el cielo quemando petróleo.
Óleo, óleo, óleo…
Óleo manchado por la codicia busca ecologistas que lo reparen.
Paren, paren, paren…
Paren de deforestar los bosques, de ensuciar los mares, de envenenar los campos con fertilizantes.
Antes, antes, antes…
Antes de que sea demasiado tarde.
Arde, arde, arde…
Arde el humilde en esta hoguera de la vanidad.
Dad, dad, dad…
Dad por perdido todo donde todo tiene un precio de salida.
Id a, id a, id a…
Id a vender el alma e este mercado funesto.
Esto, esto, esto…
Esto es un coto de caza donde tu inocencia es un trofeo.
Feo, feo, feo…
Feo como Acteón resultó a ojos de Artemisa.
Misa, misa, misa…
Misa en honor al dios dinero espera que comulgue con las ruedas de su molino.
Y no, y no, y no…
Y no estoy dispuesto a recibir más hostias del sistema.
Tema, tema, tema…
Te matará de miedo, angustia, soledad o depresión.
Presión, presión, presión…
Presión social es el arma homicida de un crimen que resulta impune.
Une, une, une…
Une tu fuerza a aquel a quien el poder se la arrebata.
Ata, ata, ata…
Ata mi cuerpo a una cadena forjada con el eco de tu rastro.
Astro, astro, astro…
Astronauta sueña con poner en tu dedo los anillos de Saturno.
Turno, turno, turno…
Turno de saltar contigo a otro universo.
Verso, verso, verso…
Verso el agujero negro de tu ombligo, las supernovas de tus besos, las ondas gravitacionales de tu cabello.
Bello, bello, bello…
Bello es el discurso de tu río celeste.
Este, este, este…
Este es el Rubicón que vadea mi hueste.
Este, este, este…
Este es el Estigia en que Narciso apaga su fuego.
Ego, ego, ego…
¿Ego? Piedra que atada a la inseguridad nos lleva al fondo.
Hondo, hondo, hondo…
Hondo como el iris en que flotan mis despojos.
Ojos, ojos, ojos…
Ojos donde naufraga la reverberación de mis desgracias.
Gracias, gracias, gracias…
Gracias.



POETAS PARTICIPANTES
Navalmoral de la Mata

«rinoceronta»

Tengo piel de rinoceronta.
Hay gente que tiene la piel fina. Preciosa.
Como de porcelana.
Otras personas, como, yo tenemos piel de rinoceronta.
No es nuestra culpa, es que la naturaleza es sabia.
Por dentro somos todo lava.
Siempre hirviendo.
Siempre ardiente.
Siempre desbordadas de emociones.
Y lo de alrededor, pues claro, siempre en 
carne viva, siempre dolorida.
Siempre llena de dramas y de euforias.
Y por fuera una buena capa de piel, bien
basta e imperfecta que contenga ese 
micromundo interno.
Una buena piel de rinoceronta.
No vaya a ser que me derrame.

‘Rinoceronta’| ELENA BAUTISTA

«¿sororidamos?»

Ven, dame la mano. Me da igual si está sudada o reseca. Ahora somos hermanas.¿Por qué? Porque en realidad así ha sido siempre, hasta que llegaron ellos y todos los volcanes del mundo erupcionaron contra nosotras. Cuando pasamos de diosas fértiles, del máximo exponente de la sabiduría de la naturaleza, chamanes y creadoras andantes, a ser el segundo sexo, el DÉBIL (sí, sí, así nos llaman, aunque seamos el sexo que saca de entre sus piernas a otro humano en partos donde a veces nos partimos), las chachas, las monjas, las putas, las sirvientas, las eternas cuidadoras de todos, menos de nosotras mismas. ¿Sabes cuál es el último invento? Pues que en una sociedad que nos oprime, nos paga menos por nuestros trabajos, que censura nuestros pezones, nos adoctrina para no acceder ni desear puestos relevantes, carreras científicas o mecánicas. Que nos hace elegir entre lo persona y lo profesional, la minifalda o la decencia, pasión y el amor, la economía o la descendencia, la depilación o la abominación, la sumisión o la muerte… Nos dicta, nos grita, nos repite que… ¡Eh! Ellos nos matan y violan, pero las peores machistas sois vosotras, ¡brujas!, porque fíjate, hablamos mal unas de otras.
Ven dame la mano, apriétala fuerte, que vienen curvas y vendavales, y puede que hasta terremotos. Vamos a hacer un pacto: 
Si es de sangre, que sea la que emanan mes a mes nuestras flores, esa sangre bendita que no ha matado a nadie, y vamos a prometernos algo nuevo, algo bonito, algo que nos construya castillos inquebrantables. Ya estoy cansada de mirar por el rabillo del 
ojo, de sentirme amenazada por tu copa D o tus muslos sin cartucheras. Porque seas más joven, más tersa, más delgada, más culona, más rubia, más alta o más lo que sea. Yo no quiero más esa guerra, que se la coman con patatas los que se enriquecen con ella, que a mí casi se me va la vida por luchar en trincheras que ni existen, ni suman, ni liberan. Vamos a construir juntas una nueva era, ¿te apuntas? Vamos a no criticar jamás a otra mujer, y menos aún con insultos patriarcales, y menos aún con las mentiras inventadas por religiones de papel de estraza. Te propongo utilizar la empatía como arma suprema, el amor como revolución forzosa, te propongo abrazarnos cuando veamos llorar a otra, a sonreír cuando veamos sus meteduras de pata, a brindar a las 
semejantes con el beneficio de la duda, sin prejuicios ni juicios, sin más odio. Al fin y al cabo , bastante duro es ya lidiar 
cada día con fantasmas, con las gafas violetas llena de celo y el corazón atiborrado de tiritas, ¿no te parece? ¿Nos perdonamos?
Ven, dame la mano, vamos a construirlo juntas. Yo ya estoy lista.
¿Te apuntas?


Jujuy, Argentina

«antes que el sol»

Mi cuerpo, 
maduro racimo de uvas
torneado como tantos otros,
colgando de una parra verde profundo
que un día se secará,
sin nombre más que el de una sonrisa
dibujada en el superior,
donde un rostro nace de la oscuridad.
Mis brazos, a veces de lana y otras de 
metal, amoldando la temperatura de un 
corazón que no encuentra su calor
hasta que nace y se deja ir.
Mi boca, a veces pálida
y a veces roja como mejilla a sol,
por donde respiro cuando mi nariz está ausente.
Por donde te digo con un poco de tacto
lo mucho que me falta tu piel.
Mis pies, tan heridos y marcados,
pero firmes como rocas, libres como el mar.
Mis hombros, una percha del chino
que permanece erguida ante la soledad.
Mis pechos, lugar de nadie,
canasta de lágrimas que han contado
momentos tristes y de felicidad.
Y están mis muslos, mis caderas,
mi cabello y mi firmeza, o no.
Están todos afuera diciendo
lo que no quiero contar.
En el fondo soy un puñado de sentidos
encerrados en este panal dulce
que lastima y que se quema para no lastimar.

‘Antes que el sol’ | ANA BELÉN JARA

«hagamos una ciudad»

Hagamos una ciudad
Pensemos en el nombre de las calles
Pongamos naranjos en las esquinas
incluyamos a Jaime, a don Pedro,
a Pía y también a Cacho.
Invitemos a todos.
Habitemos los bares,
las estanterías de la biblioteca,
las butacas del cine club.
Habitemoslo todo, la lengua y el habla,
cambiemos los anuncios por flores vivas
y discutamos con las vecinas
sobre los asuntos del puchero y del té.
Pero también hagamos del muro una orilla
donde solo vos, donde solo yo.
Calmemos la ira de los cuerpos culposos,
los sequemos un poco al sol.
Cambiemos las sábanas de las heridas,
contemosnos las historias que nos tallan la voz.
Hagamos una ciudad donde nos quepa,
al menos por un momento,
el alma a los dos.
yo, donde vos,
donde yo, vos.


Cabezabellosa

«dioses ateos»

Los dioses perdieron la fe en sí mismos en este mundo de sombras.
Uno a uno fueron bajando de sus pedestales y poniéndose el traje de faena.
Algunos no soportaban mirarse en el espejo
y acabaron comprando drogas en la esquina.
Otros esperaban su turno en la cola del paro,
atentos a la oferta de cualquier incauto
que quisiera volver a adorarlos.
Pero el tiempo pasaba y ellos…
se hacían viejos.

‘Dioses ateos’ | TARI G.M.

«círculo»

El bramido del hombre piedra
golpea el velo de ámbar.
Sigo, en mi desandar,
en el descamino del despropósito,
huellas de barro y miedo, hielo,
de polvo y pena, destierro.
Recuerdo que contemplaré,
desde el borde del precipicio,
desde mi cadalso,
un atardecer de plomo y pólvora.
Buscaré tu mano
y podrán en la mía un fusil y una bandera.
La náusea entra por aquel trozo de cielo
que rasgó la primera bala.
Ando sobre el río
que nació de las lágrimas de los niños,
de las espinas y el silencio de los malditos.
Recuerdo que miraré desde el otro lado
del marchito espejo
de los ojos grises del mendigo,
grismente olvidados, acallados, expoliados.
Buscaré tu voz
y harán con la mía el discurso
de un dictador de plástico.
Una legión de martillos encapuchados avanza,
aplastando el laurel que sembramos
en la isla Utopía.


Navalmoral de la Mata

«canto aborigen»

Si yo fuera salvaje
no sentiría miedo,
fabricaría mis armas,
moriría defendiendo.
Pero no soy salvaje,
soy paisano extremeño,
un jardín es mi tierra,
una tierra que siento.
Quien mira y solo ve
Improductivo suelo,
empobrece la cultura,
sobrevalora el dinero.
La locura del uranio
a cielo descubierto,
energía radioactiva
y la fiebre del cemento.
La ignorancia servil,
sambenito impuesto,
endémica miseria,
de soslayo un lamento.
Su eminencia, el pastor
olvidado por viejo,
de los extensos jarales
continua aprendiendo.
Pues sabio es aquel
que percibe en el viento
la memoria del bosque,
el susurro del ancestro.
¡Lucharé hasta el final!
o huiré por no verlo.
Hay un futuro posible.
Hay un progreso incierto.
Cuando el jilguero canta
por el monte berroqueño,
en la dehesa habitada,
patrimonio de mis nietos.
Todo tiene su sitio
en el mundo que yo sueño.
¡Qué nos devuelvan la voz
a la gente de los Pueblos!

‘Canto aborigen’ (Romance 8, 8ª, R. asonante)|
J.PABLO LÓPEZ

«pliego»

Bajo el dintel, mis ojos
a tu figura esperan,
a la vida que me vive,
otoñal lluvia serena.
Tu esencia se percibe
a través de la montaña,
energía voluptuosa,
alegría en lontananza.
A la vida que me vive,
al tiempo que se alarga,
a las jambas que mantienen,
a las piedras que reclaman.
Bajo el dintel, mis ojos
a menudo se cierran,
atisbando tu recuerdo
y soñando que me besas.
A la vida que me vive,
a lo nombrado sin nombre,
bajo el dintel, mis ojos
escudriñan horizontes.
Horizontes elevados
de ambigüedad solemne,
luminiscencia vibrante,
armonía que se mueve.
Bajo el dintel, mis ojos,
al tiempo que anochece,
el presente se presenta,
lo difuso se entiende.
A la vida que me vive
acaricio en la noche,
al amor del sentimiento,
a la luz de los amores.


Navalmoral de la Mata

«mi alma»

Me atrevo,
a volver a desnudarme el alma
sin pelos en la lengua sin mentiras que valgan.
Por queno sería magia
sin ella,que me ha curado recuerdos
que me ha visto llorar palabras
que me ha comprendido
incluso cuando la he rechazado
o cuando me he anclado
en bares que cierran.
Ha conocido
mi arrepentimiento,
mi culpa,
mi mayor miedo.
Ha sido
es y será
mi salvavidas en mitad del naufragio
causado por el sentimiento de abandono.
Porque,
después de todo
gracias a ella,
podéis sentir mis cicatrices
aquellas no visibles.
Porque
después de todo,
gracias a la poesía
soy capaz de ser yo abuela.

Con Cariño Shas

‘Mérida’ | SHAS

«mérida»

No quería
que me reconstruyeras
tampoco pretendía reconstruirte.
Simplemente pasaste a ser un amanecer
en el que me hubiese gustado
quedarme.
Si, lo admito.
Eres el beso
al que quiero darle un lugar
en mi corazón malherido.
La caricia que me falta al llegar a casa.
Pero supongo,
que el orgullo
fue creado a nuestra medida,
porque ni yo llegaré a decirte
lo mucho que te echo de menos
y ni tú
serás capaz de dejarme
grabarme a fuego lento
en tu vida.
Idiota y culpable
por pensar
que te quedarías
una noche más
dejándome luchar contigo contra
tus demonios.
Venga,
que sé que ya te has encontrado en estas líneas.
Atrévete a mostrarte vulnerable
ante mi poesía
para así poder
declararte arte en ruinas.

Con Cariño Shas


Navalmoral de la Mata

Tu genio, tu rostro, tus recuerdos. Me reflejo en una parte de tu viva imagen. Digo una parte porque para mí sigues viva por completo. Me saltaré el pelo ya que no es para nada igual. Una enamorada del pelo corto, la otra odiándolo. Iré directamente a tu cara. Mismas cejas, con remolinos. Ojos similares, claros, tono verdoso. Pestañas largas, las tuyas oscuras, las mías rubias.
Nariz similar. Ambas con labios finos. Tú, con la piel tan morena. Yo, tan blanca y pálida. Estatura similar, bajita. Brazos delgados, muñeca pequeña y mano fina con dedos largos. Tú, con caderas. Yo, intermedia. Piernas cortas y pies diminutos. Tú espalda tan lisa y morena, la mía tan blanca y contigo grabada en ella. Ambas habilidosas, pacientes. Te caracterizabas por tu bondad, tu generosidad, tu simpatía y te aseguro que hablan maravillas de ti. Siempre tan risueñas, siempre con una sonrisa, esa que a ti te hacía tan especial y te sentaba tan bien. Calmada con un toque de locura. Yo, enamorada de y tú desviviéndote por mí, por mi felicidad. Corazón bueno, pero con carácter oculto. Necesitaba exprimirme, plasmarte. Me encargaré de ser tu reflejo. Eres la musa ideal para cualquier escritor, pintor o fotógrafo mientras que a mí en cada línea me haces dar un salto al Petrarquismo convirtiéndote en la Donna Angelicata.

Sin título | PAULINA RODRÍGUEZ

No me encuentro en mis mejores días. Todo me molesta. Me encuentro en un punto difícil. Feliz y a la vez abatida. Ahora mismo mi vida es un tanto bimembre. Lo que me rodea me divierte, me hace feliz, pero nada me llega a completar del todo. Aún no me acostumbro a tu ausencia. Me llevas faltando tanto tiempo, tantos años. Cada vez más tiempo, cada vez más años, cada vez más difícil. Qué poco disfrutamos la una de la otra. Qué poco tiempo tuvimos para cuidarnos y mimarnos. Últimamente hay días que me recuerdan tanto a ti. El frío lo relaciono con tu bata lila, tan calentita, aquella con la que me arropabas por encima cuando me tumbaba en el sofá. El café, hecho en la cocina, tan oscuro, se parece a tu piel. El Instituto, el recreo, una chica con tu mismo color de pelo, tu color de piel e incluso esas perlas verdes brillando en tu cara, tus ojos. Me gusta coger álbumes de fotos antiguas y verte. Verte disfrutar, tan guapa y tan apasionada. Te visito, me gusta hacerlo. Te hablo, me gusta pensar que me escuchas aunque no obtenga respuesta. Me gusta escribirte. No escribo ni bien ni mal. Simplemente escribo, te escribo o más bien te describo. Nada de lo que te escriba llegará a ser como tú, pero me ayuda a sentirme contigo. Gracias por ser tú aún sin estar presente. Te pediría un minuto más, pero no bastaría así que te pediría una vida. Ahora llueve y me recuerda a cuando me ponías mi chubasquero y con un paraguas me llevabas de paseo. Gracias por dejarme caer esperando que remonte sobre mí, por hacerme aprender, por construir mi vida y darme sentido. Considero que vivo en una pesadilla de la que algún día lograré despertar y tú estarás a mi lado.


GANADORA I RURAL POETRY SLAM:
PAULINA RODRÍGUEZ
PREMIOS:

Érase una vez…

«Los cuentos son una medicina que fortalece y encamina a la persona y a la comunidad.»

Clarissa Pinkola